La fotografía: descubierta por Louis Daguerre en 1837, influenció sobremanera las artes plásticas, liberando definitivamente a la pintura de la mímesis fidedigna de la realidad como principal objetivo, ya que la máquina conseguía una copia idéntica de la misma, de ejecución más rápida y económica que un retrato o paisaje pintados. Además, la cámara instantánea (coetánea de los impresionistas) empleada por E. Muybridge para crear secuencias de fotos emulando el movimiento cinemáticoi conllevó:
- la valoración de la materia pictórica por sí misma (color, pincelada, pigmentos, luz) no como medio de representación de la realidad
- la valorización de la composición casual, carente de pose, espontánea, fragmentada (abandono de la perspectiva central en favor de otros “encuadres” -llegando incluso a los picados y contrapicados- y disolución de los límites del cuadro -concepto de marco-)
- el interés por representar la fugacidad del movimiento
- la extrapolación del concepto fotográfico de “profundidad de campo” a la técnica pictórica (fondos borrosos frente a primeros planos nítidos)
- la técnica del grabado de la propia Cassat: piezas únicas creadas a partir de varias planchas (una para las líneas y otra para cada color)
- la configuración del espacio a partir de campos de color solapados, no a partir de un sistema perspectivístico
- inexistencia de un único foco de interés en la composición
- figuras y objetos cortados por el borde de la pintura (= que la fotografía)
- la intimidad de las escenas femeninas cotidianas en interiores de Kitagawa Utamaro (s.XVIII)
- el interés por lo efímero en lugar de lo inmutable en las visiones de la naturaleza (lluvia, niebla...)
iSus secuencias de fotografías con animales y personas en posiciones sucesivas de un mismo movimiento, creaban un efecto casi cinematográfico al ser proyectadas en un zoopraxiscopio; e inspiraron especialmente a Degas.
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